Volví. Un poco quemada, un poco feliz de haber dicho que sí a demasiadas cosas seguidas.
En las últimas semanas estuve bastante desaparecida porque se alinearon todos los planes relámpago juntos: primero me fui al sur, a Puerto Madryn, de esas escapadas que se deciden mirando pasajes con cara de “¿y si…?”. Después volví casi literalmente volando para otra peregrinación igual de importante: Massive Attack en el Music Wins, sí, pero sobre todo Whitest Boy Alive y Primal Scream, que musicalizaron una parte enorme de mi vida y, todo indica, lo van a seguir haciendo.
Hace un par de años que vengo en una racha hermosa de recitales y conciertos, y creo que fue una de las mejores decisiones que tomé: ir a ver todo. Incluso lo que sospecho que capaz no me encante. Siempre es mejor salir con la sensación de “estuvo bien, pero hasta acá” que quedarse con la duda eterna de cómo se sentía escuchar tal canción rodeada de desconocidos igual de entregados.
Hoy, en Buenos Aires, no llueve. Lo pongo así, con énfasis, porque ayer la ciudad se dedicó a hacer lo que mejor sabe: complicarme la logística mientras yo insistía en querer visitarle talleres a artistas desde temprano. Paraguas, taxis pasados de agua, veredas imposibles… y aun así, qué fuerte el amor por esta ciudad que me tiene agradecida incluso cuando me obliga a hacer equilibrio entre baldosas flojas y visitas de estudio.
Y justo hoy que deja de llover, le toca brillarle a la noche:
La Noche de los Museos y también el Circuito Gallery San Telmo & La Boca con visitas guiadas e inscripción previa.
Yo voy a andar, en principio, moviéndome por el Gallery, con alegría de fin de semana y algo de ansiedad logística porque siempre siento que me estoy perdiendo tres cosas mientras elijo una. Si vas a estar por ahí, ojalá nos crucemos entre una sala y otra, con un vaso de algo en la mano y alguna obra de fondo que no sepamos muy bien cómo procesar.
Capaz ya te llegó la entrega anterior de esta newsletter, donde inauguré una sección que tenía muchas ganas de activar: Firma Invitada. La primera entrega la escribió Marcia Maturell.
La idea es simple pero para mí muy importante: invitar a gente que quiero y admiro a escribir sobre artes en las que yo no suelo meterme tanto, o que miran desde lugares diferentes a los míos. Hace rato sentía que ART In Caps necesitaba abrir las ventanas, dejar entrar otras voces, otros criterios, que esto no fuera siempre yo monologando sobre todo.
Me interesa que este newsletter empiece a funcionar más como mesa larga que como columna aislada. Que puedas encontrar textos que discutan entre sí, no solo conmigo.
¿Te das cuenta de qué artes o lenguajes consumís menos porque “no sabés por dónde entrarles”? Tal vez por ahí pase parte de este experimento.
En el plano más personal, vengo con algunas noticias que todavía están en modo borrador pero ya piden ser contadas.
Por un lado, sigo trabajando con la muestra colectivísima de Proyecto PAC en Gachi Prieto, que se inaugura el 8/01/2026. Suena lejísimo, pero entre texto curatorial, obra, producción y neurosis varias, no falta tanto como parece. Hay algo hermoso en pensar una muestra con tanto tiempo: las ideas van decantando, aparecen desvíos, mutan los ejes. Es como ver crecer una ciudad en versión maqueta.
Además, se vienen un par de muestras individuales que voy a estar curando junto a colegas (de esas colaboraciones que aparecen cuando una se queda charlando un rato más después de una inauguración). Todavía no puedo dar demasiados detalles.
Pero antes de todo eso, hay algo lindísimo en el horizonte cercano: La Feria Libro Raro, el sábado 13 y domingo 14 de diciembre de 14 a 20 hs en el Museo Moderno (Av. San Juan 350).
Una feria dedicada a esos libros y publicaciones que no suelen entrar en las categorías cómodas: ediciones pequeñas, proyectos raros, cosas que se parecen a un libro pero también a un objeto, a un archivo, a una conversación. Es un buen lugar para perderse un rato, encontrar cosas que no sabías que necesitabas y, de paso, pensar qué significa “libro” cuando el contenido se te desparrama por los bordes.
Termino esta Captura con un deseo muy concreto: espero verlos al menos en el after del Gallery hoy.
Si están por San Telmo o La Boca, dense una vuelta, aunque sea para hacer un tramo corto del recorrido, entrar en una sala al azar y dejar que una obra les arruine un poquito la comodidad de la semana. Después, si nos cruzamos, cuéntenme qué fue lo que más les gustó.
Esta ciudad se está encargando de recordarme algo básico pero fácil de olvidar: casi siempre es mejor ir, probar, ver con nuestros propios ojos… que quedarse del lado de la duda.
Nos seguimos leyendo y, con suerte, también viéndonos entre obras.
Julieta


